Juegos literarios 86 – Camas


 

Juegos literarios 86 – Camas

 

juegos literarios 86

 

Cuando somos pequeños nuestras madres, o padres, o abuelos, nos leen un cuento, a menudo cuando estamos en la cama, antes de ir dormir. La cama es el espacio del descanso, y se convierte en un remanso de paz. Decía Rolnad Barthes que la cama constituye “una prótesis del cuerpo, como un quinto miembro: el órgano del cuerpo en reposo”. Para algunos escritores ña cama de convirtió en una isla literaria, es el caso de Juan Carlos Onetti, al que le gustaba leer en la cama, pero también recibir a sus amigos en el lecho.


Os proponemos crear un texto que surja de las impresiones de esta fotografía del gran escritor uruguayo.




Comentarios (2)

This comment was minimized by the moderator on the site

Porque la cama no solo es un lugar para los infantes, jovenes o ancianos. Es un refugio vivo del alma que cobija descanso, en ocasiones desvelos, desdichas lagrimas, frustraciones, un nido para los adoloridos del cuerpo y del pensamiento caido...

Porque la cama no solo es un lugar para los infantes, jovenes o ancianos. Es un refugio vivo del alma que cobija descanso, en ocasiones desvelos, desdichas lagrimas, frustraciones, un nido para los adoloridos del cuerpo y del pensamiento caido por las vanidades y las desdichas que a veces carcomen los momentos tristes o estremecedores de las madrugadas en velo. La cama ofrece este refugio eterno durante nuestra vida para un descanso que ayuda nuestro sentir profundo alegre o melancolico. Por ejemplo en esta fotografia la cama representa el valor para no permitir que nadie interrumpa la siesta o tan solo el mero gozo de permanecer aunque despierto sentado o acostado en una cama nuestro espiritu en reposo. En ocasiones se tiene que defender con capa y espada el hecho de que nadie interrumpa la rutina del sueno o el descanso. En estremos casos el defender con valentia hasta con bala para proteger algo tan sagrado como placentero como lo es el poder acostarse sonar, descansar de los afanes de la vida, el permanecer quietos aunque despierto en una cama. Sueno sin cama no es paraiso; es una necesidad plasmada, es ese lugar esencial que algunos tienen que defender y hasta para algunos considerado sagrado. Posiblemente esta cama halla sido refugio de este hombre en su ninez, juventud, vida adulta y ahora en el otono de sus dias de igual manera. Con tal valentia es necesario no solo considerar a la cama como algo vano y austero sino mas bien como algo importante y fundamental para el existir.

Leer más
This comment was minimized by the moderator on the site

¿Y si es la cama la que lo lee a uno de algún modo, si, así como hay libros interesantes para la gente, hay también gente interesante para las camas?, gente entretenida que produce buenos sueños, cortos algunas veces, largos, de muchos episodios,...

¿Y si es la cama la que lo lee a uno de algún modo, si, así como hay libros interesantes para la gente, hay también gente interesante para las camas?, gente entretenida que produce buenos sueños, cortos algunas veces, largos, de muchos episodios, otros...¡gente con sueños deliciosos o abstrusamente elaborados!

De ser así, es apenas lógico que las camas quieran retener con fuerza, el mayor tiempo posible, a sus durmientes, y no solo cuando duermen (que también hay gente que se da sus mañas para soñar despierta). A la gente aburrida, en cambio, la cama la proyecta fuera de sí con una patada a las seis o siete de la mañana, no pocas veces en la noche.

Juan Carlos era de ese tipo de gente al que la cama no quería soltar nunca. La cama se le había enviciado. Siempre hambrienta de sus sueños, lo releía, lo relamía; regresaba, por ejemplo, a los sueños del sábado para comprender los del miércoles, o a los del domingo para repasar los tigres, los dragones y los pájaros.

Ilusos, creemos que somos nosotros quienes la dejamos en la mañana, cuando es la cama la que nos deja –si quiere– a nosotros. Tanto le pertenecemos que si un ladrón furtivo, un desayuno a destiempo o una visita inoportuna pretende arrancarnos de su abrazo, recurrirá a los expedientes que sean necesarios para asegurarse nuestro contacto, nuestro peso, nuestro calor.

Leer más
No hay comentarios escritos aquí

Deja tus comentarios

  1. Al enviar comentario, manifiestas que conoces nuestra política de privacidad
Archivos adjuntos (0 / 3)
Compartir su ubicación

Te puede interesar

CursosCursosCursos de formación, escritura creativa.
Concursos LiterariosConcursos Literarios España y Latinoamérica
librosLibros Publicita tus libros
BiografíasBiografíasBiografías de escritores.
Recursos para escritoresRecursosRecursos para escritores
¿buscas editor?Publicar¿Deseas publicar?
AsesoríaAsesoríaAsesoría literaria. Informes, Correcciones

Cursos

banner cursos escritores org v

Asesoría

banner escritores asesoria v2

Datos de contacto

Escritores.org

CIF:  B61195087

  • Email: info@escritores.org
  • Web: www.escritores.org
  • © 1996 - 2024