La mala imagen de Israel en España
* Félix Población
Tanto el aznariego Grupo de Estudios Estratégicos (GEES), de raigambre neocon, como el embajador israelí en España han coincidido estos días al afirmar, con mayor o menor denuedo, que Israel tiene una mala imagen en nuestro país. Ayer impartía esa visión la citada entidad, al tiempo que el canciller Raphael Schutz, en una conferencia dictada en Toledo, pedía a nuestro Gobierno que controle los ataques antisemititas de la izquierda y los intelectuales...

...Desde GEES se estima que cunde hoy el deseo de aniquilar al
judío, procedente de los islamistas y su aliados, que no son otros
que la izquierda europea, mostrando un odio suicida hacia Israel. El
señor Schutz, por su parte, condenó los ataques de intelectuales
como Saramago, Gala o Maruja Torres contra los sionistas, y se
refirió al antisemitismo que se está dando en la sociedad española
en general. Como ejemplo de esto último trajo a colación una
encuesta verificada entre alumnos de Educación Secundaria el año
pasado, en la que un 46 por ciento de los estudiantes afirmaron que
no le gustaría tener un compañero judío.
Lo más llamativo de lo expuesto por el embajador israelí en su
conferencia, después de haber afirmado con muy buen criterio que ese
clima de opinión adverso con el que se encuentra su país en España
es fruto del conflicto que se vive en Palestina, es la apreciación
que hace para tratar de acabar con lo que considera estereotipos
acerca de la realidad israelí. Su Gobierno -cree Schutz- debería
destinar más fondos a campañas publicitarias que den a conocer las
bondades que ofrece el país, porque en la actualidad -asegura el
embajador- destina lo mismo que una empresa de lácteos en el
lanzamiento de un nuevo yogur.
Pues nada, señor Schutz, pónganse a ello. Incrementen la dotación
presupuestaria en campañas de propaganda que ensalcen los alicientes
turísticos de su nación. Quizá den con un eslogan afortunado que
acierte con la clave para cambiar esa mala imagen que su país tiene
en España y que usted achaca a ciertos intelectuales y medios de
información. No estaría mal que ese aumento de dotación en
publicidad turística se lo restasen al precio de sus arsenales de
armamento, en los que tanto cuenta la ayuda norteamericana. ¿Por qué
no se lo proponen al lobby judío en USA a ver si se anima como
creativo en su conjunto?
Porque lo que está claro, señor embajador, es que mientras la sangre
de niños palestinos corra por aquella tierra como huella de muerte y
barbarie suscrita por las balas de las tropas israelíes, la más
efectiva y única campaña publicitaria que su país podría hacer para
ganar la credibilidad perdida es dejar que la niñez de ese pueblo
tenga tierra, paz, pan y escuela allí donde siempre los tuvo. De
otra forma, cantar las excelencias de su país como destino turístico
sería -a más de absolutamente bochornoso- tan inútil como creer que
con la fuerza se resolverá algún día aquel viejo y vergonzoso
conflicto.
Félix Población es escritor y
periodista del Centro Documental de la Memoria Histórica.
Fuente: http://www.diariodelaire.com/
