16:10:2009
Avergonzados y denunciados
Khalid Amayreh
La Autoridad Palestina (AP) se enfrenta a una situación extremadamente embarazosa a raíz de su decisión a principios de esta semana de aprobar el aplazamiento de la ratificación del Informe Goldstone en el Consejo de Derechos Humanos (CDH) en Ginebra.
El informe,
elaborado por el juez sudafricano Richard Goldstone, acusa a Israel
de cometer a sabiendas y deliberadamente, crímenes de guerra y
crímenes contra la humanidad durante su ofensiva del invierno en la
Franja de Gaza, en la que murieron más de 1.400 palestinos, la
mayoría de los cuales eran civiles inocentes, incluidos más de 300
niños, y otros miles de heridos abrasados por bombas de fósforo.
Miles de hogares, mezquitas y edificios públicos fueron destruidos
en los 22 días de arrase.
La adopción del informe por el CDH probablemente habría conducido a
la petición de remisión a la Corte Penal Internacional (CPI) en La
Haya y, eventualmente, podría haber llevado a la persecución de los
presuntos criminales de guerra israelíes. Sin embargo, la
inexplicable decisión de la AP de apoyar la paralización de la
discusión del informe hasta marzo ha permitido eficazmente a Israel
eludir su culpabilidad al enterrar y neutralizar el informe, al
menos de momento.
Condena palestina y árabe
En Palestina
ocupada y en gran parte del mundo árabe el escandaloso paso en falso
de la AP ha provocado la condena universal desde la derecha política
a la izquierda, derivando en que los funcionarios de la AP, incluido
el presidente Mahmud Abbas, se encuentran sumidos pensando en cómo
protegerse de una avalancha de condenas y acusaciones virulentas que
van desde la comisión de traición a las [muestras de] debilidad,
incompetencia e impotencia ante Israel y EE.UU.
De hecho, ningún otro acto de la AP/OLP (Organización para la
Liberación de Palestina) desde la firma de los Acuerdos de Oslo hace
más de 16 años ha conocido un rechazo tan unánime, lo que explica
las reacciones de perplejidad y confusión de los funcionarios de la
AP y sus portavoces. Además, la mayoría de las críticas han venido
de los grupos laicos incluidas organizaciones asociadas a la OLP en
sí, lo que refuta la afirmación de que la indignación generalizada
forma parte de la confrontación de las relaciones públicas entre Al
Fatah y el campo islamista.
Incluso Fatah, el propio partido de Abbas, que es la columna
vertebral política tanto de la OLP como de la AP, tuvo que "seguir
la corriente", al menos públicamente, y criticar el "gesto
irresponsable" en Ginebra. Fatah está preocupada de que el fracaso
de Ginebra pueda hacerle perder popularidad antes de las elecciones
palestinas que podrían tener lugar en la segunda mitad de 2010.
El presidente de la AP, Mahmud Abbas, dispuesto a limitar los daños,
ha ordenado una investigación sobre lo ocurrido. Sin embargo, muy
pocos palestinos se toman tal medida en serio, ya que se cree que
fue el propio Abbas quien pidió al embajador de Palestina ante NNUU
que recomendara la congelación del Informe Goldstone hasta marzo.
Hamas utilizó fuertes calificativos para denunciar la decisión de la
AP de aplazar el debate sobre el Informe Goldstone. Los dirigentes
de Hamas en Gaza y Damasco calificaron la decisión como una muestra
de "servidumbre y sumisión total a la voluntad sionista”. Ismail
Haniyeh, el primer ministro del gobierno de Hamas en Gaza, ha
culpado a Abbas de la debacle afirmando que fue Abbas quien tomó la
decisión. "La decisión de abandonar el Informe Goldstone vino de las
altas instancias de la Autoridad en Ramallah," ha afirmado.
Palabras más duras vinieron de Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamas en
Gaza. "El pueblo palestino querría saber si la dirección de Ramallah
es la defensora del pueblo palestino y de su justa causa o si es un
abogado de Israel. No estaríamos exagerando si decimos que este
comportamiento irresponsable raya con la traición", dijo.
Hamas había atenuado su guerra de propaganda contra Al Fatah, al
parecer, con el fin de ayudar a crear el ambiente propicio para la
posible reconciliación entre ambos grupos. Sin embargo, parece que
Hamas ha encontrado el último desastre de relaciones públicas
realizado por Abbas demasiado valioso como para dejarlo pasar en
silencio —especialmente porque el paso en falso de la AP se
considera ampliamente como una gran traición para las víctimas de la
guerra y para todo el pueblo de la Franja de Gaza.
El Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP), una
facción de la OLP también ha denunciado enérgicamente el
aplazamiento del informe Goldstone como "irresponsable, derrotista"
y que representa una "afrenta a la gran lucha de nuestro pueblo por
la justicia". "Este comportamiento sospechoso", continúa, "es una
receta para corroer una herramienta importante de nuestra lucha
contra la ocupación israelí". La declaración del FPLP rechaza como
"mentirosas y estúpidas" las justificaciones de la AP para "este
acto irresponsable" que sólo sirve a los objetivos e intereses de
Israel.
De la Yihad Islámica han surgido palabras incluso más fuertes al
condenar enérgicamente a la AP de "connivencia con el enemigo". "El
comportamiento de la AP en Ginebra es una vergüenza y un deshonor
para la dirección de Ramallah y pone de relieve el grado en que esa
dirección está conspirando con el régimen sionista contra los
intereses de nuestro pueblo". Según Mohamed al-Hindi, un prominente
líder de Yihad Islámica en la Franja de Gaza, "es lamentable que
mientras el pueblo palestino está celebrando la liberación de sus
honorables presas de las cárceles israelíes, la AP esté conspirando
con Israel para encubrir sus crímenes contra nuestro pueblo en Gaza
".
El sector de las ONG también ha denunciado enérgicamente la
“retirada” palestina en Ginebra. En un llamamiento difundido
ampliamente bajo el título "Justicia demorada, justicia denegada",
16 organizaciones civiles y de derechos humanos exponen que el
consentimiento de la AP para aplazar la ratificación del Informe
Goldstone hasta marzo "niega de hecho al pueblo palestino el derecho
a la tutela judicial efectiva y la protección igualitaria de la ley.
Igualmente, representa el triunfo de la política sobre los derechos
humanos. Es un insulto a todas las víctimas y un rechazo a sus
derechos ".
La misma declaración sostiene que el derecho a la justicia de las
víctimas de la guerra israelí en Gaza no debe ser objeto de
maniobras políticas. "Estos derechos son universales, no están
sujetos a consideraciones políticas. En los nueve meses
[transcurridos] desde la operación “Plomo Fundido”, no se ha llevado
a cabo ninguna investigación judicial sobre el conflicto".
Todavía no está claro por qué la AP ha adoptado una decisión tan
impopular. Algunos funcionarios no identificados de la AP han
revelado que la secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton,
amenazó a Abbas para que aplazase la discusión del Informe Goldstone
argumentando que la ratificación del informe en la CDH avergonzaría
a Israel y socavaría gravemente los esfuerzos estadounidenses para
reiniciar el estancado proceso de paz. Las mismas fuentes han
indicado que el gobierno de Obama había amenazado con suspender su
papel como agente de los esfuerzos de paz en Oriente Medio y con
congelar la ayuda financiera al gobierno de la AP si éste no hacía
caso a los "consejos" de EEUU.
Israel también amenazó a la AP con que se denegaría la licencia para
una nueva compañía de telefonía móvil palestina, en parte propiedad
de uno de los hijos de Abbas, si la AP presionaba para la adopción
del Informe Goldstone en Ginebra. Sin embargo, la razón más probable
para la decisión de la AP puede que tenga que ver con la amenaza
israelí de hacer públicas las grabaciones de las conversaciones
entre israelíes y funcionarios de la AP que revelan como estos
últimos solicitaban a los primeros que prosiguieran la guerra contra
Gaza hasta el final para aplastar a Hamas [durante la ofensiva de la
operación Plomo Fundido”].
La AP se ha mostrado reservada respecto a estas acusaciones
específicas, lo que únicamente mueve a la especulación sobre rumores
públicos.
Lo que está claro es que el último escándalo, o "Goldstonegate",
como algunos periodistas palestinos están empezando a referirse a
los acontecimientos de Ginebra, es probable que mine gravemente la
posición de la AP entre el público palestino. La debilitada
popularidad, el fracaso evidente de EEUU para obligar a Israel a
congelar la expansión de los asentamientos para judíos en
Cisjordania y Jerusalén Oriental, y la creciente tensión en torno a
Al-Aqsa, podrían constituir un disparador incendiario que
eventualmente podría explotar en una nueva ola de violencia: una
tercera Intifada.
Fuente: http://weekly.ahram.org.eg/2009/967/re72.htm
Traducido para Rebelión por Loles Oliván
