La literatura de ciencia ficción sin literatura
22-07-2008
Confesión de entrada: jamás he solicitado admisión a un Departamento de Letras ni Estudios Literarios. Jactarme de mi autodidactismo sería como pedirle a un lisiado intentar un centro al área con la precisión asesina de un Zidane o un Cristiano Ronaldo. Mis lagunas, unas más extensas que otras, bien podrían calificar de vastos océanos. Por eso no tengo empacho en decir que los suplementos literarios, el legendario Sábado batiztiano, el Semanal de Roger Bartra y la impar Jornada Semanal capitaneada por Juan Villoro —y supongo que para muchos otros lectores— fueron mi personal universidad desconocida. Incluyo ahí, por supuesto, a Babelia, el suplemento sabatino que cada semana nos traen las cigüeñas parisinas que hacen escala en Barajas.





