La patria de la ficción
11.12.2008 -EDGAR BORGES ESCRITOR
L A patria de la ficción es la memoria. A esa conclusión llego cada vez que reviso el hecho creativo. El escritor, a diferencia de los factores de poder que conducen los caminos de una sociedad, no promueve una lógica geográfica que no sea la de su propio universo interno (¿no será la Vía Láctea una extensión de nuestra existencia?). Y, para ello, acude a la memoria como si se tratara de un cuarto repleto de historias. La memoria es el principal recurso (aliado directo de la imaginación) que usamos para reconstruir relatos. Cuando un escritor asume el espacio geográfico lo hace para ubicar el lugar donde se desarrollan los acontecimientos de una historia; no obstante, el hecho creativo no reconoce otra frontera que no determine la memoria o la imaginación. El escritor japonés Kobo Abe, en una conferencia que dictó sobre Gabriel García Márquez, asegura que «el encanto del escritor de 'Cien años de soledad' consiste en su carácter apátrida que se resiste a cualquier pertenencia regional. Me atrevo a decir que sólo pertenece a la época: un autor más temporal que espacial, perteneciente más al periodo que a la región».





