Perfúmese con libros
Manuel Rodríguez Rivero 06/12/2008
Con que el libro es un bien refugio para épocas de crisis, ¿eh? Juá, juá, es que me parto. Como los editores españoles han acabado por creerse su wishful thinking a costa de repetir una y otra vez el ya célebre mantra, la avalancha de novedades que se ha precipitado sobre las librerías y libródromos es de las que no se recuerdan. Todos locos por poner a navegar sus calafateados bienes-refugio en el poco estimulante océano de la crisis: el libro sustituyendo a las horribles corbatas que se le regalaban a papá, a los apestosos (y carísimos) perfumes que Santa (antes Papá Noel) le iba a dejar a mamá, a los mesmerizantes videojuegos que Melchor y sus camaradas habrían dejado al nene y la nena, a los viajes low cost que planeaban enamorados deseosos de huir de las entrañables fiestas.





