¿Cuántos escritores españoles viven de la Literatura?
Diez narradores confiesan cómo llegan a final de mes
06/02/2009
Fernando Savater se ufanaba en su autobiografía (Mira por donde. Taurus, 2003) de que su trabajo de escritor era lo más parecido a “vivir sin trabajar”. Pero, ¿se puede vivir de escribir? Con el oscuro nubarrón de la crisis en el cogote, nos interesamos por las variopintos ingresos de nuestros narradores -conferencias, clases, jurados literarios, colaboraciones periodísticas- a los que sus libros publicados contribuyen sólo en una pequeña parte. Hay clases, sin embargo. Un grupo de privilegiados con millones de ejemplares a cuestas que podría prescindir sin apuros ni estrecheces de lo que Isaac Rosa llama “la industria auxiliar”.
Todo se desmorona, o eso parece. Lo que comenzó con unos risueños banqueros estadounidenses despachando hipotecas a quien no tenía siquiera el dólar para pagarse el transporte público hasta la sucursal, ha devenido en catástrofe mundial. Mundial e íntima. Echan a los amigos, tiemblan los padres y el único empleo que prospera es el de rotulador de carteles de “Se vende”. Y nadie parece a salvo: obreros, arquitectos, fontaneros, periodistas, ¿escritores?





