Amazon empieza a vender libros electrónicos para móviles
5/3/2009 IDOYA NOAIN NUEVA YORK
Nadie en la industria editorial sabe cuál es el futuro del libro digital, pero las empresas que apuestan por su éxito están empeñadas en hacer fácil su expansión. Amazon, responsable del Kindle --un aparato para leer libros electrónicos que se vende por 359 dólares en Estados Unidos-- había anunciado el 9 de febrero que pensaba ampliar las fronteras de su creación al universo de teléfonos móviles. Y ayer el salto cobró forma. Cualquiera con un iPhone o un iTouch puede descargarse ya gratis una aplicación llamada también Kindle y leer libros en los dos pequeños aparatos de Apple.
La nueva versión móvil funciona como el Kindle original, aún no disponible en Europa. Uno compra uno de los 240.000 títulos digitalizados disponibles (directamente desde el Kindle, yendo a la página web de Amazon en el caso del iPhone y el iTouch). Puede ampliarse el tamaño del texto, subrayar, marcar y hacer anotaciones.
En el caso de los móviles, pueden verse en color los libros diseñados así (en el Kindle original solo hay escala de grises). Y en ambos casos pueden descargarse gratis primeros capítulos y obras adquiridas previamente en Amazon. Además, quienes tengan tanto el Kindle como un aparato de Apple pueden sincronizar ambos para no perder el punto de lectura.
Poco le ha importado a Amazon que el reducido tamaño de las pantallas de los iPhone y los iTouch no los hagan los más cómodos para leer un libro ni que la nueva aplicación carezca de algunas ventajas del original como el acceso a periódicos y revistas. La cuestión es que Amazon se ha metido ya en el mercado de lo ultraportátil donde compañías como Sony o Google empezaban a plantarle seria competencia.
La apuesta de Google, justamente, por digitalizar todos los libros del mundo impulsó una demanda de autores y editores por derechos de autor. Tras alcanzar un acuerdo Google ha accedido a cobrar por algunos libros y repartir parte de las ganancias (además de dar una tarifa fija por digitalizar los libros). Pero aún queda un reto: encontrar a todos los autores, para lo que Google ha tenido que recurrir a una campaña mundial olvidando la tecnología y recuperando un método clásico: anuncios de aviso legal impresos en medios tradicionales.
Fuente:http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=592386&idseccio_PK=1013&h=





